Picante, picante…
Chili con Carnage es un juego acompañado de una acción frenética, movimientos espectaculares y un humor muy picante, nuestro personaje es Ramiro Cruz en su aventura para acabar con el cártel de la droga de Cesar Morales y sus pandilleros.
Cabe mencionar que el Chili con carne, aunque en algunos escritos se describe su origen en los Estados Unidos, país que tras la Guerra de la Intervención se anexó la mitad norte de México. Se trata de una sopa espesa y bastante picante tradicional de México.
En el caso de Chili con Carnage, sus creadores, de Deadline Games, han usado otros ingredientes para crear un título tan picante como su versión culinaria; mucha acción, balas, movimientos espectaculares, una banda sonora de alta calidad y mucho humor, pese al argumento del juego.
Movimientos locos, tiempo bala, retroceder en el tiempo, movimientos picantes… nuestro protagonista no conoce las reglas de la física, pero por suerte sí las de la acción espectacular sin barreras.
Una historia de venganza
La historia de Chili con Carnage es la clásica historia de venganza. El juego comienza con la muerte de Ernesto Cruz, el padre de nuestro protagonista, Ramiro Cruz. Con la ayuda de su tío Marco, se promete encontrar a los culpables de la pérdida de su padre. A partir de aquí, la investigación de Ram le llevará a toda clase de aventuras y enemigos, como es el caso de Mama Virgilio, una mujer que se ha pasado toda su vida en una granja cultivando marihuana y cuyos gases tóxicos la han convertido en un verdadero monstruo de tres metros de ancho, o Cesar Morales, un caudillo traficante de drogas convertido a político, hasta llegar a Elvez, el verdadero cabecilla de todas las actividades ilegales de México.
Estamos ante un juego muy completo visualmente pero con alguna deficiencia. Esto hace que globalmente, en este aspecto no brille como debiera. Por un lado, Chili con Carnage hace gala de unos personajes bien diseñados y detallados, y escenarios amplios con elementos destructibles. En los efectos el juego tampoco se queda atrás, explosiones, humo, balas, todo está perfectamente recreado y la ambientación de todos los escenarios es excelente.
Es en los movimientos del protagonista donde encontramos algún punto negro, y es que en algunos, y en momentos determinados, quizá debido a la carga gráfica que soporta la consola por la gran cantidad de elementos en pantalla, da la sensación de ver doble. Por ejemplo, cuando corremos o saltamos hacia atrás, podemos apreciar la estela que deja nuestro protagonista en el movimiento. Una cosa es utilizar el tiempo bala para que nuestros movimientos sean en cámara lenta y otro tema es correr con cuatro piernas.
Aún así, esto no ocurre siempre, por lo tanto, es algo que podemos pasar por alto y que no empaña para nada la buena presentación de Chili con Carnage.
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El Chili con Carnage, en cuatro variedades
Chili con Carnage presenta cuatro modos de juego distintos, dos para un jugador y otros dos para multijugador.
El principal, que sigue el argumento del juego, es El Gringo Loco. En la piel de Ramiro Cruz y a través de siete escenarios que van desde granjas polvorientas y pobladas junglas a ciudades peligrosas controladas por el cártel, intentaremos encontrar al culpable de la muerte de nuestro padre. Entre misión y misión, desbloquearemos Desafíos, estos son de macho y de estilo, que más tarde jugaremos en otros modos de juego, como El Macho, donde principalmente, deberemos acabar con el máximo número de enemigos antes de que la barra de combo se acabe.