Al fin vuelve una de las sagas más esperadas por los jugadores, tras tres entregas sobresalientes que comenzó en PC allá por el año 2003 y su paso por diferentes consolas, llega la esperada cuarta entrega con un sobrenombre que hace ver que estamos ante algo diferente: “Modern Warfare”.

Las tres anteriores entregas estaban ambientadas en la 2ª Guerra Mundial, al igual que la gran mayoría de shooters bélicos, aunque la saga Call of Duty siempre se ha caracterizado por su realismo y su fidelidad. Aún así, después de dos entregas exitosas y cargadas de premios, la tercera entrega no llegó al nivel esperado, quizá demasiado “quemada” la 2ª Guerra Mundial o quizá por el cambio de compañía (la tercera entrega fue programada por Treyarch y las anteriores por Infinity Ward) pero el resultado no fue el esperado.
Ahora tenemos entre manos la cuarta entrega, que llega de la mano de sus creadores originales, Infinity Ward, y cargada de novedades. Para empezar, abandona la 2ª Guerra Mundial para centrarse en una supuesta guerra moderna, desde luego, es algo que la saga necesitaba, un soplo de aire fresco y salir de la ya tan trillada 2ª Guerra Mundial (aunque parece que la siguiente entrega volverá al pasado).

Para abrir boca, el juego comienza en un carguero durante una intensa tormenta parecida a la vista en el inicio de Metal Gear Solid 2, aunque con un nivel de detalle impresionante. La escena deja claro que estamos ante un gran juego, digno de la saga y lo acertado del cambio en la ambientación. Gráficamente estamos ante uno de los mejores juegos de la actual generación, la variedad de escenarios es impresionante y transcurren a distintas horas del día, aunque en todos se mantiene un nivel altísimo y la iluminación es impresionante. Los modelos también tienen un acabado sublime, para apreciarlo nada mejor que apuntar con un rifle de francotirador y ver los detalles tanto en caras como en ropa, además, el juego presenta distintos efectos gráficos que hacen que el conjunto suba muchos enteros, como la gestión de partículas, explosiones, humo, etc. También hay lo conseguido del efecto al recibir una granada cegadora, teniendo incluso en cuenta la distancia y el ángulo dónde nos ha explotado para aumentar o reducir el efecto. Las texturas también están a la altura en general, si bien algunas están en baja resolución pero sólo lo notaremos al acercarse. Como único “pero” al apartado gráfico se podría poner la poca, por no decir nula, interactividad de los escenarios, salvo algunas paredes atravesables por ciertas armas y algunas roturas de cristales el resto es indestructible, eso no quita que el apartado gráfico quede como sobresaliente y que a veces nos cueste creer que “sólo” estamos jugando a un juego y no viendo una película en HD.